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GUÍA

Cuántos invitados caben en un salón

El aforo de un salón no es un número, son tres, y cambian según el montaje. Cómo calcular el espacio real que necesitas antes de enamorarte de un lugar.

4 min de lectura

Un salón no tiene un aforo, tiene tres

Cuando un espacio dice «capacidad para 250 personas», la pregunta correcta es: ¿250 haciendo qué? El mismo salón cabe muchísima más gente de pie con cóctel que sentada en mesas redondas, y menos todavía si además hay pista de baile, escenario para el grupo y mesa de postres. Por eso conviene pedir siempre el aforo en los tres montajes: cóctel, banquete sentado y banquete sentado con pista.

La diferencia entre esos tres números no es cosmética. Un espacio que recibe cómodamente a 250 personas de pie puede quedarse en 180 con mesas de diez y en 150 cuando se abre la pista. Si contratas por el número grande y montas por el chico, la fiesta se siente apretada y no hay manera de arreglarlo el mismo día.

La cuenta rápida: metros cuadrados por persona

La planeación de eventos usa una aritmética simple que puedes hacer tú desde el celular. Para un cóctel de pie, se calcula alrededor de un metro cuadrado por persona. Para un banquete sentado en mesas redondas, entre metro y medio y casi dos metros cuadrados por persona, porque cada silla necesita espacio detrás para que alguien pase con una charola. Si el montaje es tipo imperial o en mesas largas, la cifra baja un poco; si hay sillones o salas lounge, sube.

A eso hay que sumarle lo que no se sienta: la pista de baile, que se calcula aparte y suele dimensionarse pensando en que no todos bailan al mismo tiempo; el escenario o el área del DJ; la mesa de regalos, la de postres y la del pastel; las estaciones de servicio; y el paso de meseros, que necesita corredores libres entre mesas. Sumar todo eso a mano toma cinco minutos y evita el error más caro de la organización, que es contratar un espacio que no da.

La pista, el escenario y el DJ también ocupan lugar

En una boda o unos XV años, la pista no es un detalle: es una superficie fija en el centro del salón que le quita mesas al montaje. Cuando visites, pide que te digan dónde va a estar y de qué tamaño, y pide ver una foto de ese mismo espacio montado para un evento del tamaño del tuyo. Un plano de montaje vale más que cualquier descripción.

Lo mismo aplica al grupo o al DJ. Un grupo versátil con instrumentos ocupa varias veces el espacio de una cabina de DJ, y necesita cerca tomas de corriente y un área para descansar entre sets. Si tu evento lleva pantalla, proyector o photobooth, todo eso también compite por metros con tus invitados.

Tu lista de invitados no es tu número final

Entre la lista que escribes al principio y la gente que se sienta el día del evento hay siempre una diferencia. Una parte de los invitados no confirma, otra confirma y no llega, y otra aparece con acompañante. En el medio se planea con esa merma en mente y se acuerda con el espacio una fecha límite para ajustar el número final; pregunta cuál es esa fecha antes de firmar, porque de ella depende cuánto margen tienes.

Un truco útil al armar la lista es dividirla en tres círculos: los que no pueden faltar, los que quieres que estén y los que irían por compromiso. Si el aforo aprieta, el tercer círculo es el que se recorta, y se recorta completo en lugar de persona por persona, que es donde empiezan los pleitos familiares.

Cómo medir sin cinta métrica cuando visitas

No hace falta llevar flexómetro. Pide ver el salón montado, aunque sea con la mitad de las mesas, y cuenta: cuántas mesas caben, de cuántas personas son y cuánto espacio queda entre ellas. Camina el pasillo entre dos mesas montadas; si tú pasas apretado, un mesero con charola no pasa. Fíjate también en el alto del techo, porque un salón bajo con mucha gente se siente más lleno de lo que está, y en dónde quedan las salidas, los baños y la barra: el tráfico se concentra ahí toda la noche.

Y pregunta el dato duro: cuál es el aforo máximo autorizado del espacio. No es lo mismo el número que cabe visualmente que el que permite el reglamento.

Del número a la lista corta de espacios

Una vez que tienes tu número real, elegir se vuelve rápido, porque el aforo descarta solo. Nuestros espacios van de 120 a 450 invitados, así que un evento íntimo y una boda grande no compiten por el mismo lugar: cada rango tiene sus candidatos y no tiene sentido visitar los demás.

La regla que seguimos al recomendar es que el salón se elige por cuánta gente viene y por la hora a la que empieza, no al revés. Si nos dices esos dos datos, la lista se acorta sola y la visita se vuelve una decisión, no una expedición.

Las cifras que se mencionan aquí son rangos de mercado y criterios generales, no una cotización. Para un número con tu fecha, tu montaje y tu número de invitados, usa el cotizador o escríbenos.

¿Lo vemos en persona?

Las visitas son con cita y en una sola vuelta puedes conocer más de un espacio. Dinos tu fecha y cuántos invitados esperas.